En tiempos de recesión económica, las familias tienen que apretarse el cinturón. Sin embargo, esto no tiene porque repercutir en el entretenimiento de los más peques ya que existen ideas originales y asequibles a todos los bolsillos y que se pueden ejecutar a base de tijeras y aguja. Existen muchísimas posibilidades para conseguir un buen disfraz, solamente hay que dar rienda suelta a la imaginación.
Con un maquillaje atrevido, los niños pueden emular a estrellas del rock como
David Bowie, despegar de viaje a la luna en un cohete hecho a base de cartulinas o demostrar su increíble fuerza con unas pesas de globos. Unas orejitas y una cola cosidas a un abrigo pueden convertir a los niños en pequeños animales del bosque inspirados en sus personajes favoritos, como esta peque y su divertida interpretación de
Fantástico Mr.Fox; y unas tiras de telas de colores hacer que apetezca, aún más si cabe, comerse a los peques de la casa. También se puede aprovechar para darle un toque personal y característico, como llevar literalmente a las nubes a aquellos niños que se pasan todo el día ensimismados; es fácil, solo se necesitan bolas y bolas de algodón.